Todas las canciones de amor que suenan en la radio

Una novela aclamada por la crítica que a nuestra autora le ha causado algún que otro mal rato. ¿Amor? Erotismo y demasiada inocencia.
Índice de contenido

Introducción

Hoy vengo a hablaros de un libro que me ha sacado mucho de quicio, con unos personajes que me ponen de los nervios y que, sin embargo, he escuchado su formato audiolibro hasta el final y pienso continuar la saga: Todas las canciones de amor que suenan en la radio  de Cristina Prada, en su versión audiolibro, como digo, narrada por Diego RousselonLaura Carrero.

Reseña

Portada del libro

Oh Dio… ¿por dónde empiezo con este libro…? Nos presentan la clásica historia de chica conoce chico, embadurnada, sobre todo en el último tercio, de un horroroso hedor a 50 sombras de Grey, en la que una chica llega tarde a una entrevista de trabajo y acaba en una relación tremendamente tóxica con el dueño de la empresa en la que, por cierto, consigue igualmente el puesto gracias a él.

No diré que soy una experta en novela erótica, nunca me ha llamado la atención ni me ha producido el más mínimo interés pero, puedo decir, que llega un momento en que en este libro, hay DEMASIADO SEXO.

La tonta

Tenemos a una chica de veintitrés años que estudió periodismo y acaba trabajando de ayudante del editor en una revista de arquitectura (de la que no tiene ni idea), pero esto sólo le molesta como un capítulo y medio y luego ya sus aspiraciones vitales como que pierden importancia. 

Se ve sumergida en una relación abusiva en la que se enchocha por un chico monísimo, alto, rubio, ojos azules, muy seguro de sí mismo y con un historial sexual de agárrate y no te menees. Esta relación empieza con sexo casual en el que ella se siente paralizada, rendida completamente a él y sin capacidad de decisión o acción ya que su simple mirada la desarma y, cuando ha terminado con ella, se marcha sin más, sin la más mínima explicación.

A medida que avanza la historia, le va dando «galletitas» y acaba en una relación directamente tóxica y psicológicamente abusiva en la que sólo importan los demonios internos de él, que no comparte con ella, que le impiden ser una persona normal y la usa básicamente para desfogarse.

El que abusa

Ryan Riley… el dichoso Ryan Riley… Nunca jamás he escuchado pronunciar tantas veces una combinación de nombre y apellido. Un chico resultón, que descubrimos que se desvive por su empresa y está muy involucrado en los temas de ayuda social y mantener a sus trabajadores en su puesto lo máximo posible. Buena persona, que abandona sus sueños y la posibilidad de tener vida personal a cambio de dedicarse al cien por cien a la empresa de la que es dueño… pero que a Maddie, la protagonista, la trata como a una zapatilla vieja, la utiliza, la zapatea y vuelta a empezar.

Mi opinión

Sinceramente, llegó un momento en que discutía literalmente con los personajes mientras escuchaba el audiolibro. Al principio justificas sus acciones y decisiones con la juventud, el sentido del deber y esas cosas, pero llega un momento en que directamente no tiene pies ni cabeza y tenemos una escena de sexo tras otra, sin justificación argumental alguna con lo que la novela se convierte más en un fracaso de novela porno que en erótica en sí. Es cierto que hacia el último tercio, la narrativa mejora mucho y los personajes incluso maduran un poco, dejándonos con ganas de más cuando la historia se ve cortada sin más en un punto emocionalmente álgido y por  esto solamente, es por lo que probaré con la segunda y os traeré mi opinión también.

Mi valoración final

1.5/5

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