Escribir una novela es emocionante, pero también un desafío. Al principio, es normal cometer errores que pueden afectar la fluidez de la historia o la conexión con el lector. Sin embargo, ser consciente de ellos es el primer paso para mejorar. Aquí te hablo de los fallos más comunes y cómo evitarlos.
La Trampa de la Improvisación
Muchos escritores noveles empiezan sin una idea clara de hacia dónde va su historia. La inspiración inicial es fuerte, pero sin una estructura básica, la trama puede perderse, los personajes quedar desdibujados y el final volverse insatisfactorio.
No se trata de planificar cada detalle, pero sí de definir los elementos clave: ¿cuál es el conflicto principal? ¿Cómo evolucionan los personajes? ¿Cuál es el desenlace? Un esquema básico servirá como brújula y te ahorrará bloqueos narrativos más adelante.
La Importancia de Captar la Atención
El principio de una historia es crucial. Un error común es empezar con largas descripciones o información irrelevante que no engancha al lector. Si el inicio no despierta curiosidad, es probable que la historia se abandone antes de que empiece a desarrollarse.
Para evitarlo, plantea una escena que genere preguntas desde el primer párrafo. Puede ser un conflicto, una acción inesperada o una frase intrigante. Lo importante es que el lector quiera saber más.
Personajes Planos
Los personajes son el alma de cualquier historia. Un error frecuente es que carezcan de profundidad o que sus diálogos suenen forzados. Si todos los personajes hablan igual o no tienen motivaciones claras, la historia pierde credibilidad.
Para darles realismo, define sus deseos, miedos y contradicciones.
Revisa sus diálogos en voz alta: si suenan rígidos o poco naturales, reescríbelos. Cada personaje debe tener una voz propia que lo distinga del resto.
El tema del vocabulario
Uno de los errores más repetidos es sobrecargar el texto con adjetivos y adverbios innecesarios (sobre todo los acabamos en -mente). Aunque la descripción es importante, abusar de estos recursos puede hacer la lectura pesada. En lugar de escribir «corría rápidamente», usa un verbo más preciso como «galopaba» o «aceleró el paso».
Otro fallo habitual es cambiar de tiempo verbal sin coherencia. Alternar entre pasado y presente sin una razón clara confunde al lector y rompe el ritmo. Para evitarlo, elige un tiempo verbal y mantenlo a lo largo de la narración.
Falta de Conflicto
Sin conflicto, la historia no avanza. Muchos escritores noveles crean tramas en las que no pasa nada relevante o donde todo se resuelve con facilidad. El conflicto es lo que genera tensión, mantiene el interés y hace que los personajes evolucionen.
El Motor de la Historia
El conflicto no tiene que ser épico; puede ser un dilema interno, un obstáculo inesperado o un desafío en una relación. Lo importante es que los personajes enfrenten dificultades y tomen decisiones que los hagan crecer.
No Revisar lo Suficiente
Muchos creen que el primer borrador es suficiente, pero la verdadera magia ocurre en la revisión. Sin una segunda lectura (o varias), es fácil dejar pasar inconsistencias en la trama, errores gramaticales o escenas que no funcionan.
La Edición es Clave
Tomarse el tiempo para editar es esencial. Además, contar con la opinión de lectores beta o un corrector profesional puede aportar una nueva perspectiva y ayudarte a mejorar tu texto antes de publicarlo.
Escribir es un Proceso de Aprendizaje
Cometer errores es parte del camino de cualquier escritor. Lo importante es aprender de ellos, mejorar con cada borrador y, sobre todo, seguir escribiendo. Con práctica y paciencia, cada historia será mejor que la anterior.
Fuentes utilizadas en esta entrada
Las fuentes que he utilizado para elaborar el artículo son las siguientes:
- Mientras escribo de Stephen King
- On Writing Well: The Classic Guide to Writing Nonfiction de William Zinsser
- The View from the Cheap Seats de Neil Gainman
- Bird by Bird: Some Instructions on Writing and Life de Anne Lamott
Créditos de las imágenes
- errores comunes primera novela | Awenyr




